5. Maneja la alimentación estratégicamente
Evita comidas pesadas, azúcar y cafeína cerca de la hora de dormir. Un pequeño snack saludable como plátano o leche tibia puede ayudar, pero la cena principal debe ser 2-3 horas antes de acostarse. Mantén hidratación adecuada durante el día, pero reduce líquidos 1 hora antes de dormir para evitar despertares nocturnos.